La cloaca del rector

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LA CLOACA DEL RECTOR

Hasta el momento de redactar la presente columna, la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) se desenvolvía ayer en la total incertidumbre, pues la Rectoría se encuentra acéfala. Así ocurrió, frente a la ausencia del rector Alejandro Vera Jiménez, quien -casi a las 17:00 horas- no había obtenido el amparo federal solicitado por su abogado defensor, César Ricardo García Bravo, un litigante que en escasas 72 horas ha demostrado ser fiel vocero del ahora tristemente célebre funcionario académico.

Empero, este litigante fue entrevistado muy temprano por Ciro Gómez Leyva, a quien espetó una aberración: “Si la Fiscalía (Anticorrupción) y el Juzgado (penal) se desisten de la orden de aprehensión girada en contra del rector y su esposa Elena Ávila Guerrero, yo me comprometo a presentarlo durante el juicio (…) pues el delito de enriquecimiento ilícito no es grave y el rector podría continuar su defensa en libertad”. Gómez Leyva entrevistó después a Juan Salazar Núñez, titular de la Fiscalía Anticorrupción del Estado, quien rechazó cualquier posibilidad de negociar con dicho abogado, frente al expediente que por enriquecimiento ilegal se les sigue a Vera Jiménez y esposa.

Poco antes de la entrevista de Ciro a ambos personajes, Carlos Loret de Mola, conductor titular de un noticiero matutino de Televisa (“Despierta con Loret”) difundió un reportaje de la mayor importancia, elaborado por Claudio Ochoa, de Televisa News, quien puso al descubierto parte del enriquecimiento inexplicable de Vera Jiménez y parentela.

Tras describir la problemática financiera (penuria, diría yo) enfrentada por nuestra máxima casa de estudios, y citar algunos antecedentes sobre las acusaciones que pesan sobre el rector y su esposa, el periodista destapó la cloaca con datos exactos sobre la forma en que los hasta ahora sustraídos de la justicia se hicieron de algunos bienes inmuebles, desde luego con sus exiguos salarios universitarios.

De 2012 a la fecha, sólo en cinco años, Vera y Elena Ávila Guerrero, también profesora de la Universidad, se hicieron de cuatro propiedades, según consta en el Registro Público de la Propiedad del estado de Morelos. Usted podrá leer en nuestra edición de hoy los datos exactos sobre esos bienes, cuyas operaciones alcanzaron casi 11 millones de pesos. En el mismo lapso, los sueldos de Vera y Ávila Guerrero apenas alcanzaron 9 millones de pesos, pero sin gastar un solo peso en otros menesteres. Etcétera, etcétera.

Varios comunicadores sociales de Morelos hemos documentado el enriquecimiento ilícito de Vera Jiménez, que también debe existir entre sus principales allegados, incluidos determinados personajes adscritos a la Junta de Gobierno. La famosa “nómina secreta” de la UAEM, cuando sea revelada, acrecentará el aroma fétido que emana de la cloaca destapada en torno al rector. Él y su pandilla sumieron a la Universidad en la peor crisis financiera, política y social de que se tenga memoria en Morelos; aunque sus panegiristas afirmen lo contrario e inventen que “Graco quiere matar” al rector. Por cierto: a la hora de redactar este artículo alguien me envió un tuit diciendo que Vera estaba escondido en la Torre de Rectoría. A ver.