La Hacienda de Coahuixtla, lugar de nacimiento de ‘El hijo del diablo’

/ Por
Aumentar tamaño de texto
A A =

A lo lejos, se pueden ver unas torres pertenecientes a una casa antigua y es casi inevitable no acercarse a este lugar y preguntar quién vive ahí o si forma parte de alguna historia de Morelos. 

Y efectivamente, es un sitio de leyendas y misterios. La Hacienda de Coahuixtla, ubicada en San Pedro Apatlaco, en la ciudad de Ayala y fue edificada en 1587 por frailes dominicos. Pero antes de ser famosa, fue escenario de batallas reales entre los soldados del general Emiliano Zapata y las fuerzas federales, en el ocaso del Porfiriato.

La construcción principal corresponde al denominado “Casco”, sede industrial de la entonces Nueva España (México), donde se procesaba el cultivo de caña traída entonces por el conquistador Hernán Cortés.

El alcohol, piloncillo y caña de azúcar, era la principal actividad económica en los primeros años de la presencia española en nuestro territorio. Otros momentos históricos que vivió la Hacienda de Coahuixtla fue cuando sitiaron a José María Morelos, en tiempos de la de la lucha de Independencia de México; y en la época revolucionaria fue la primera Hacienda que Zapata despojó a Manuel Cortinas, quien se había adueñado de casi todos los terrenos del municipio de Ayala, para entregárselo al pue

Cuenta la leyenda
La colosal Hacienda de Coahuixtla también es cuna de leyendas, como la del “Hijo del Diablo”, que tiene más de 100 años de antigüedad. La historia entre los lugareños relata que si tienes mala suerte, puede aparecer ante ti el “Choco”, un bebé nacido fruto de una violación de un extraño hacendado rico a una trabajadora muy guapa, quien ahí trabajaba y era muy pretendida.

Un día, ella se encontró con este hacendado al regresar del río a donde fue a bañarse. La mujer, quien era casada, se dejó convencer por aquel hacendado y dejó que él la llevara a caballo al pueblo, pero en el camino este hombre la ultrajó y huyó.

A los seis meses de nacido “Choco”, iba a ser bautizado, pero al estar en brazos de su madrina, dicen que le habló: “Mira madrina, ya puedo hablar, y ya tengo dientes, y te voy a matar”. Cuentan que el bebé la asesinó y saltó al río. Nadie más supo de él.

Esta breve leyenda es atracción de turistas a la  ex Hacienda de Coahuixtla. El misterio que encierran sus paredes desgastadas, aún cuentan muchas cosas que la gente quiere descubrir, como esta leyenda, en la que muchos se aventuran para retar a “Choco”.

Quien visita la ex Hacienda de Coahuixtla, se encontrará con un laberinto de piedra y rocas, y al levantar la mirada, se encontrará con el contrastante color azul del cielo, que envuelve este terreno y sus alrededores. Estar dentro de la hacienda, por la noche, despierta los sentidos y los pone en alerta ante la completa y silenciosa oscuridad, fruto del deterioro y soledad.