abril 19, 2024

Ordenan a un supermercado reintegrar a un supervisor obeso

Ordenan a un supermercado reintegrar a un supervisor obeso


discriminación

La segunda sala del Tribunal Supremo del Trabajo ordenó la reinstalación de un supervisor administrativo de una cadena de supermercados en São Paulo, al considerar que su despido fue discriminatorio por obesidad mórbida y otras enfermedades asociadas. La empresa también deberá pagar los salarios por el período de ausencia.

El TST consideró que la clase discriminaba a las personas obesas

Líder Sector Mantenimiento El supervisor fue despedido en 2017 luego de 12 años de trabajo. En la demanda laboral dijo que mide 1,65 metros de altura, pesa más de 200 kilogramos y padece problemas cardíacos, hipertensión arterial, diabetes y depresión, entre otras cosas. También afirmó que luego de una baja por enfermedad en 2015, “comenzó a ser discriminado, separado de sus actividades cotidianas e incluso comenzó a ser maltratado por su jefe”.

Según él, el director le informó que el motivo de su despido fue su estado de salud, condición física y peso, ya que pronto no podría realizar sus actividades. Manifestó que, según el directivo, “ya ​​no sirve” a la empresa, porque ya no es quien era y ya no tiene fuerzas físicas.

El 77º Juzgado del Trabajo de São Paulo rechazó la hipótesis de que el despido fuera discriminatorio, al entender que no existía prueba al respecto, y el Tribunal Regional del Trabajo del Segundo Distrito (SP) confirmó el fallo. Para TRT, el estado de salud y el peso del trabajador por sí solos no llevaron a esta conclusión.

La relatora del recurso del supervisor, la ministra María Helena Mallmann, subrayó que, además de la obesidad mórbida, que conduce a la aparición de otras enfermedades, las personas obesas también se enfrentan a un grave estigma social. Según ella, el estereotipo que ha surgido en torno a esta enfermedad es que “las personas obesas son vagas y por tanto menos productivas, indisciplinadas e incapaces”.

Mallmann destacó que la gordofobia ha sido objeto de numerosos estudios y discusiones, y citó una encuesta realizada por la Sociedad Brasileña de Endocrinología y Metabolismo (SBEM) y la Sociedad Brasileña de Estudio de la Obesidad y el Síndrome Metabólico (Abeso) que indica que el 85% de las personas obesas ya se han sentido avergonzadas por su peso.

En su votación, la Ministra destacó que la Constitución Federal y el Convenio No. 111 de la Organización Internacional del Trabajo rechazan todo tipo de discriminación y reconocen la protección de la relación de trabajo contra el despido arbitrario como un derecho del trabajador. También citó un precedente en el que el TST admitió discriminación por peso.

El relator destacó que no hay nada en la decisión del TRT que indique que el despido se habría producido por cualquier otro motivo, y que, por otro lado, “hay signos de discriminación”. Señaló, entre otros puntos, que el problema se desarrolló durante los 12 años de contrato laboral y que el despido se produjo tras regresar de una baja médica de seis meses por enfermedades provocadas por la obesidad.

Al evaluar el curso, según registros del TRT, el empleador tuvo pleno conocimiento del estado de salud del trabajador y de la posibilidad de nuevas ausencias por obesidad, especialmente respecto de la posible indicación de cirugía bariátrica. En estas circunstancias, correspondería a la empresa demostrar que el despido tuvo una causa legal, pero esto no sucedió. Con información de la oficina de prensa del TST.

RR Ag 1000647-66.2017.5.02.0077