Inicio Morelos Cuernavaca Barbara Hutton, la mujer que eligió Cuernavaca para edificar el hotel Sumiya

Barbara Hutton, la mujer que eligió Cuernavaca para edificar el hotel Sumiya

1487
0

Sumiya significa “Lugar de paz, tranquilidad y longevidad”, nociones que describen perfectamente el ambiente que se vive en este magno palacio que como símbolo ostenta una flor de loto con tres espadas convergentes que representan la sabiduría y el amor.

American socialite and Woolworth heiress Barbara Hutton (1912 - 1979), said to be the richest woman in the world.   (Photo by General Photographic Agency/Getty Images)

Ubicado al sureste de la ciudad de Cuernavaca, a sólo 10 minutos de la autopista México-Cuernavaca en Paseo Cuauhnáhuac, en la calle 10 de abril, el hotel Camino Real Sumiya Cuernavaca, este lugar no siempre fungió como hotel.

Era la residencia de la socialité estadounidense Barbara Woolworth Hutton (1912-1979), considerada una de las mujeres más ricas del mundo en el siglo XX y también apodada como “La pobre niña rica” a causa de su soledad personal en su infancia.

Su construcción duró aproximadamente seis años, concluyéndose en 1959 tras la intensa búsqueda de un lugar con excelente clima, magnetismo y raíces históricas.

Barbara era hija de Edna Woolworth, una de las tres herederas de la fortuna del magnate Frank Winfield Woolworth, quien amasó una inmensa fortuna en los almacenes Winfield, Woolworth. Su padre, Franklyn Hutton, fue un corredor de bolsa.

by Dorothy Wilding, half-plate film negative, 1938

Con cinco años de edad, su vida se vio marcada por el suicidio de su madre, atribuido a la infidelidad de su marido. Su padre a partir de ese momento la desamparó emocionalmente y quedó a cargo de sus abuelos, quienes fallecieron años después. Fue entonces cuando Barbara heredó una gran fortuna.

En 1959, compró un extenso terreno en Cuernavaca, Morelos, y mandó a construir un palacio al estilo japonés (actualmente Camino Real Sumiya Cuernavaca).

En este lugar todavía se pueden recorrer andadores y caminos que te trasladan a los tradicionales y mágicos jardines japoneses.

La propiedad, que tuvo algunos dueños después de Barbara, aún conserva el Teatro Kabuki, réplica que la socialité mandó a construir del Teatro de la antigua ciudad de Kyoto, además de un baño Ofuro, un Jardín Zen y pinturas originales.

Barbara gastó una gran fortuna en esta residencia y en sus esposos y amantes. Sufrió inestabilidad emocional y anorexia. En mayo de 1979 murió sola, enferma y en bancarrota.

------------------------------------------------------ ---------------------------------------
Loading...
------------------------------------------------------ ---------------------------------------