Inicio Opinión Punto y Aparte La crisis del agua

La crisis del agua

76
0

Cuernavaca sufrió en octubre de 2006 la peor crisis de la basura en toda su historia. Era alcaldesa sustituta la actual diputada panista Norma Alicia Popoca Sotelo, quien heredó el conflicto causado por la impericia política de su antecesor (también blanquiazul), Adrián Rivera Pérez, en un pleito con ejidatarios y comuneros de Tetlama, municipio de Temixco, donde durante décadas existió un tiradero a cielo abierto. Ahí se depositaban centenares de desechos sólidos provenientes de nuestra capital, pero al no ponerse de acuerdo con los propietarios de la tierra y también debido a la intromisión de seudo ecologistas asentados en Alpuyeca, un día Adrián Rivera encontró el predio de “El Socavón” cerrado. Nunca más pudieron ingresar los vehículos recolectores, la basura comenzó a acumularse sobre las calles de toda la ciudad y el hecho trascendió a nivel internacional. Fue casi un mes de la más completa anarquía, hasta que las autoridades federales y estatales lograron un convenio con el gobierno del Estado de México, entonces a cargo de Enrique Peña Nieto, para trasladar la basura a rellenos sanitarios de aquella entidad.

Así se resolvió temporalmente el trance, a muy alto costo para el erario municipal. A finales de 2006, con el inolvidable Jesús Giles Sánchez (otro distinguido panista) en la alcaldía cuernavacense, pudo concretarse la concesión de la recolección, traslado y disposición final de los desechos sólidos a la empresa regiomontana PASA, la cual disponía de un relleno sanitaria en la parte norte de Cuernavaca denominado “Loma Mejía”. Sin embargo, aquello concluyó entre 2009 y 2010 con Manuel Martínez Garrigós al frente del gobierno municipal, comenzando los altibajos en la prestación de tan importante servicio. En seis años se han presentado graves problemas, que pudieron significar otras crisis como la de 2006, siendo así como llegamos a la actualidad, cuando vemos los nulos resultados del Ayuntamiento hoy presidido por el ex futbolista Cuauhtémoc Blanco Bravo. Y no lo digo yo, sino los miles de ciudadanos que diariamente observan las toneladas de basura acumuladas o dispersas por todos lados.

A lo anterior, gentiles lectores, se sumó ya la gravísima escasez de agua potable en toda la ciudad, derivada de los conflictos del “Temo” y su pandilla con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), organismo al cual se deben cantidades millonarias, tanto de deuda histórica, como por facturaciones generadas desde el 1 de enero de 2016 (cuando comenzó la gestión de Blanco) a la fecha. En concreto: los cuernavacenses ya estamos inmersos en una crisis del agua. Y no se observa en el horizonte ninguna solución a fondo, simple y sencillamente porque el “Cuauh” y sus compinches no pueden con la acción de gobernar.

------------------------------------------------------ ---------------------------------------
Loading...
------------------------------------------------------ ---------------------------------------