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El contrato de Blanco

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Hoy 17 de enero de 2018 se cumplen tres años de la firma del contrato mediante el cual el Partido Social Demócrata de Morelos (PSD) alquiló los servicios del ex futbolista Cuauhtémoc Blanco para meterlo como su candidato a presidente municipal de Cuernavaca en el proceso electoral de 2015.

Hoy que vemos a la capital morelense en franca decadencia (las obras en el centro citadino corren a cargo de la Secretaría de Obras Públicas del Estado) vale la pena recordar algunos pormenores de lo sucedido hace un trienio, pues vemos cumplido el dicho de “origen es destino”. Nada bueno ha ocurrido sobre nuestra ciudad y con el gobierno municipal desde la llegada de Blanco en enero de 2015.

Según el contrato firmado por el inepto edil el 17 de enero de 2015, –cinco meses antes de las elecciones–, recibiría 7 millones de pesos sin importar si ganaba o no la votación. Aquel pago se dio a pesar de que el tope de gastos de campaña para esa elección local fue de 4 millones de pesos.

Y he aquí el poder que siempre ha tenido el español José Manuel Sanz, secretario técnico del Ayuntamiento, sobre su eterno pupilo. El contrato estableció entre sus cláusulas que el “gachupín” se comprometía a “controlar el carácter irascible” de Blanco, evitar que éste fuera grosero con las personas y “no cobrar ninguna foto o autógrafo en los horarios establecidos (por la mañana y por la tarde)”.

Asimismo, Sanz y Blanco exigían que los departamentos donde vivieran contaran con pantallas de gran tamaño, ciertas frutas siempre, bebidas alcohólicas como vodka y whisky, refrescos de determinadas marcas, muebles de tal tipo y camionetas lujosas. Los hermanos Roberto y Julio Yáñez Moreno han declarado muchas veces que aceptaron tales condiciones porque no les quedaba de otra: tener contento al caprichoso y voluble ex futbolista.

Sanz también se comprometió a evitar que Cuauhtémoc Blanco “abandonase el barco” debido a las presiones políticas. Los hermanos Yáñez siempre han sostenido que el ahora inútil alcalde, ante las dificultades de la campaña de 2015, expresaba que “ya me quiero ir, no quiero estar aquí, esto no es lo mío”. ¡Y lo decía de todo corazón!

Pero poderoso caballero es Don Dinero. Blanco y Sanz estaban acostumbrados a vivir a toda madre, ante lo cual exigieron 200 mil pesos mensuales extras para el primero y 100 mil para el segundo. Etcétera, etcétera. En julio de 2016 Blanco y Sanz rompieron con los Yáñez Moreno y el ex seleccionado nacional renunció al PSD. Comenzaron a culparlos de todas sus desventuras en el municipio, tal como lo han hecho de manera reiterada con más personajes de la vida pública local. Han sido un par de farsantes que viven a todo lujo gracias al erario del Ayuntamiento.

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