Inicio Opinión Punto y Aparte ¿Activistas o delincuentes?

¿Activistas o delincuentes?

91
0

“Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia”. La expresión anterior es atribuida a Paul Auster, novelista, poeta, guionista y director cinematográfico estadounidense nacido el 3 de febrero de 1947 en Newark, Nueva Jersey. Y me sirve como preámbulo para comentar que la justicia al fin llegó en contra de Gerardo Becerra Chávez Hita, vocero de la autodenominada Coordinadora Morelense de Movimientos Ciudadanos (CMMC), después de haberla evadido durante seis años bajo su activismo político -dizque ciudadanizado- y un ejercicio periodístico ramplón.

Sumado a varios grupos de presión que aparecieron luego de decisiones y procesos legislativos históricos asumidos por el gobernador Graco Ramírez y el Congreso local, Becerra Chávez Hita siempre se ha proyectado como un personaje impoluto y apegado al imperio de la ley, lo cual dista en mucho de su realidad penal, misma que dependió de sus argucias legaloides. Sin embargo, no hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza. Y en el caso del vocero de la CMMC la justicia lo alcanzó el pasado 1 de marzo.

La juez penal de Primera Instancia del Primer Distrito Judicial de Morelos, en base al expediente 199/2016-3 (antes 25/2011-2), sentenció a Becerra Chávez Hita a siete años y nueve meses de prisión y el pago de 1 millón 719 mil 799 pesos por concepto de reparación del daño a María Irene Edith Rojas Montiel, su víctima por fraude específico. Por el mismo delito, la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ) ejercitó la acción penal en contra de Becerra el 19 de abril de 2011, aunque fue detenido y consignado al penal de Atlacholoaya el 1 de julio del mismo año. Noten ustedes que los hechos ocurrieron en el sexenio del panista Marco Adame Castillo. Sin embargo, a cada promoción jurídica ganada por la ofendida Rojas Montiel, el vocero de la CMMC se llenaba la boca diciendo que se trataba de una “persecución política” del gobernador Graco Ramírez.

Todos los amparos, revisiones, quejas y apelaciones de Becerra ante instancias jurisdiccionales federales y estatales, gracias a las cuales estaba libre bajo caución, fueron derrumbadas por los abogados defensores de la parte ofendida, hasta llegar a la sentencia del pasado 1 de marzo, cuando inclusive le fueron suspendidos al “activista” sus derechos políticos, según lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Etcétera. La conclusión de este asunto es que abundan los farsantes lucrando con las emociones sociales bajo cualquier membrete, aunque en determinado momento la justicia los atrapa… en el caso de quienes hayan delinquido. Esperemos para ver la reacción del sentenciado y después diremos.

------------------------------------------------------ ---------------------------------------
Loading...
------------------------------------------------------ ---------------------------------------