Inicio Opinión Punto y Aparte 04-Abril-2016

Punto y Aparte 04-Abril-2016

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* VIOLENCIA Y CONTROL

Marchas como la de ayer, realizada en Cuernavaca bajo los auspicios del Comité Ejecutivo Estatal del PRD como respaldo al gobierno de Graco Ramírez (emanado del mismo partido del sol azteca), he visto muchas durante más de cuatro décadas. Priístas y panistas las promovieron cuando quisieron como demostración de fuerza ante sus detractores. Nadie, pues, debe rasgarse las vestiduras ni llamarse sorprendido. Sin embargo, más allá de dicha movilización y de lo que opinen al respecto quienes están insertos en la oposición a la administración perredista, es importante que las autoridades de los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal) fortalezcan las acciones tendientes a evitar el descontrol de la violencia propiciada por delincuentes comunes y organizados. Así debe suceder, pues el problema número uno de México sigue siendo la inestabilidad en la eficacia gubernamental para contrarrestar el flagelo de las bandas criminales.

A pesar de los múltiples esfuerzos desplegados por el gobierno de la República y el estatal para el caso morelense, lo inherente a la seguridad pública sigue presente en el mismísimo corazón del Estado como una crisis de prioridades históricas, de gobiernos que durante las últimas décadas olvidaron que su tarea fundamental era la seguridad y el control de la violencia. Pero también es una crisis de legitimidad en el uso de los instrumentos de coerción del Estado, los cuales no fueron usados a tiempo por la autoridad para aplicar la ley y castigar su violación, ni fueron reconocidos por los ciudadanos como instrumentos legítimos de acción del gobierno. Hoy en día hasta la militarización de la seguridad pública empieza a ser cuestionada por la sociedad. Así las cosas, el descontrol de la violencia se ubica a la cabeza de las recurrentes vulnerabilidades del gobierno federal y de los gobiernos estatales.

Cambiemos de frecuencia. La situación que llevó a estallar una huelga en Nissan Mexicana Planta CIVAC es reflejo de la crisis económica que tiene enojada a la clase trabajadora, con todo y que los obreros de la empresa nipona son de los mejor pagados en la entidad. Baldemar Tinoco Ortega, dirigente de la CTM local, advierte la urgencia de que las autoridades locales y federales ofrezcan un paliativo a los trabajadores, cuya pobreza económica no resiste más la presión del alto costo de los productos de la canasta básica. Indica que en Morelos también pega la crisis económica y “tiene de rodillas a muchos empresarios que han optado por reducir su plantilla laboral y amagan con el cierre de fuentes de empleo”. Tales declaraciones y el caso de Nissan Mexicana alteran el panorama de plena tranquilidad del sector que hasta ahora había logrado la secretaria del Trabajo, Gabriela Gómez Orihuela. Ojo: la situación económica de las empresas impacta en el delicado tema de la seguridad.

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