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Ecosofía 28-Nov-2016

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Prepararse para la administración de Donald Trump.

Como bien sabemos, el recientemente electo presidente de los USA, Donald Trump, ha hecho creer a buena parte del pueblo estadounidense que la causa de sus problemas somos “los mexicanos”, tanto los que están fuera como dentro de sus fronteras. Como parte de su política, ha comenzado ya a obligar a muchas empresas a permanecer en su nación (y de esa manera incrementar los empleos para sus conciudadanos), lo cual es comprensible y muy apreciado por sus connacionales.

Nunca olvidemos que el país que más transnacionales tiene son los USA… pero ello ha ocurrido así por su propio beneficio: a dichas empresas, en promedio, un trabajador mexicano en el mismo nivel de especialidad les cuesta una sexta parte que un estadounidense. Si dichas transnacionales se fueron de los USA fue para incrementar sus ganancias… Van a renunciar a ellas por gusto del nuevo presidente? No lo veo sencillo. Quizás lo hagan si Donald Trump les impone importantes impuestos por ello. En este punto la moneda está en el aire pues ese movimiento antiglobalización de Trump se opone a lo que desde hace décadas ocurre en los mercados internacionales. Es esa misma globalización de las empresas transnacionales lo que las ha hecho increíblemente ricas (pues la fragmentación de los procesos productivos las hace inmunes a huelgas y demás movimientos sindicales) por lo que no se aprecia sencillo que Trump logre convencerlas (como convencer a un avaro de renunciar a sus ganancias?), sólo lo logrará, lo reitero, mediante severos impuestos a las transnacionales… y ellas son más fuertes que su gobierno. Pero no está descartado que pueda lograrlo en varios casos.

De lograrlo, los mexicanos deberemos aceptar la fuga de múltiples empresas transnacionales de nuestra nación y deberemos pensar qué empleos daremos a aquellos connacionales que serán abandonados a pesar, en muchos casos, de estar muy capacitados. Quizás, si se consigue el financiamiento adecuado, dichos mexicanos puedan ser los elementos clave de la construcción de nuevas empresas, esas si mexicanas, que permitan a nuestra nación salir de la pobreza.

La situación de los mexicanos que se encuentran dentro de las fronteras de los USA es más incierta. Ellos escaparon de nuestro país, son refugiados económicos, huyeron de la pobreza y el desempleo. Muchos de ellos son indocumentados y ocupan los trabajos que los estadounidenses no quieren… y es innegable que algunos de ellos si se han incorporado al crimen organizado. La guerra de Felipe Calderón contra “el narco” la perdió precisamente porque los narcos mexicanos obtenían armas de los USA, sus redes en los USA son muy importantes. Trump ha indicado que expulsará a todos esos mexicanos. Y lo puede hacer. Nos corresponderá abrirles los brazos y ofrecerles empleo, a ellos también. Y curar, con respeto y solidaridad a aquellos que se han entregado a las drogas y forman parte de las redes criminales. Eso será más difícil, más no imposible.

Necesitamos convencer, en consecuencia, al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional de la necesidad de su apoyo. De otra manera la pobreza de nuestra nación se incrementará aún más y puede ocasionar una inmanejable inestabilidad. Nunca olvidemos que la guerra actual de Siria inició luego de que casi un millón de refugiados ambientales (derivados de una larga sequía) inundase las ciudades sirias. Ese fue el factor clave de la inestabilidad, la cual después aprovecharon los vendedores de armas para explotar la venganza. Nuestra pobreza y falta de solidaridad nos hace muy proclives a la desestabilización. Sólo con verdadera solidaridad y correcta gestión de apoyos internacionales podremos superar el escollo que significará la administración de Donald Trump. Es urgente que los negociadores al interior de nuestro gobierno los consigan. Y eso no se aprecia sencillo. A los ciudadanos nos corresponde rechazar a los negociantes de armas y guerra. La guerra sólo produce venganza y deriva de creer que nuestros conciudadanos son nuestros enemigos. Es fundamental no caer en ese juego. Espero que lo logremos.

No termino esta entrega sin antes hacer una mención al reciente fallecimiento del comandante Fidel Castro, uno de esos pocos, muy pocos, seres humanos que fueron capaces de llevar sus ideas a la práctica y así cambiar el destino de todo un pueblo. Nunca olvidemos que en los años 50 del siglo pasado Cuba era el casino y el prostíbulo de los USA y su futuro era convertirse en una estrella más de la bandera americana. Fue la revolución cubana, lidereada por Ernesto Che Guevara y Fidel Castro, la que devolvió dignidad y valor a toda esa nación. 

Hubo algunos cubanos, los que se beneficiaban de los negocios de aquel entonces, que estuvieron inconformes y después se fueron para Miami (y hostigaron a Cuba de todas las maneras posibles, obligando a un embargo económico que duró muchas décadas y tristemente empobreció a la isla), otros, como los grupos de homosexuales y algunos intelectuales, también fueron injustamente perseguidos y debieron en buena medida exiliarse, pero la enorme mayoría de los cubanos permaneció en la isla e hicieron de esa nación una de las más importantes de América latina. Basta mirar la calidad de sus avances médicos y tecnológicos así como su capacidad, incluso cuando fueron abandonados a su suerte por la ahora inexistente Unión Soviética, de organizarse y resolver sus problemas.

Fidel Castro fue una pieza clave en la cohesión de esa nación, es por ello que siempre lo recordaremos como uno de los principales líderes de la historia del mundo.

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