Diplomacia extraterrestre

/ Por
Aumentar tamaño de texto
A A =

Columna “Misterios y enigmas” 

Por: Yohanan Díaz 

El 4 de agosto de 1978 a las 18:30 horas en la embajada de Ecuador en Lima, Perú se presentó el comandante de una nave extraterrestre, Banghu quien deseaba hablar con el representante ecuatoriano, pero no logró conversar con él. Al día siguiente llegó un “requerimiento secreto” proveniente del Ministerio de Defensa de Ecuador a esa embajada para solicitar el número de tanques de guerra que desembarcarían en el puerto del Callao, el más importante del Perú. ¡Se vivía un clima de confrontación entre ambos países!

Una semana más tarde, el comandante Banghu fue recibido por el cónsul, José Dávila Gonzáles y el agregado cultural, Alberto Ávila Machuca, que como carta de presentación, el presunto alienígena les entregó una fotografía cartografiada desde el espacio en la que se observaban los tanques de guerra desembarcados y una más con los puestos de avanzada fronteriza en los que operaba el Ejército ecuatoriano, lo que, al darse cuenta el cónsul de esta información, inmediatamente envío el material junto a un texto de tres páginas de cómo lograr una paz duradera entre ambos países al Ministerio de la Defensa.

Una historia que le dio seguimiento el investigador en Ecuador, Jaime Rodríguez quien supo que esas reuniones con el extraterrestre se extendieron por más de 4 meses y que además hizo algunas predicciones “nos dijo que habría un problema con el petróleo en Ecuador; nos mencionó de una gran mortandad en Perú debido a un terremoto (sucedió el 16 septiembre de 1978) y que iba a ver un cambio de Gobierno”, aseguró Ávila Machuca.

Banghu fue descrito con un aspecto nórdico, una altura de 1.80 metros, muy amable, vestía impecable y emanaba una fragancia sutilmente agradable. Una historia fantástica del interés de los extraterrestres por entrar en comunicación con los humanos.