RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO

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Es difícil comprender en su real magnitud lo que vivieron en carne propia el desastre del terremoto del pasado septiembre. En el momento que ocurrió el desastre, efectivamente la gente que salió indemne se volcó con gran solidaridad hacia aquellos que tuvieron la desgracia de que algún familiar o amigo quedara bajo los escombros, o perdieron su patrimonio. Pero al paso del tiempo, lo cierto es que toda esa ayuda solidaria fue menguando y ahí es cuando intervino el gobierno para organizar el apoyo que fue fluyendo y sigue dándose gracias a la creación de fundaciones y del propio gobierno que se ocupó de los censos, de los estudios de suelo, de los proyectos de lo que habría que reconstruir y de la nueva forma de edificar casas y edificios en zonas sísmicas.
Para darnos una idea del significado que adquiere para un ser humano reponerle lo perdido, no hay sino ver lo que ocurre cuando un afectado por los sismos recibe su nueva vivienda. Félix Edmundo Evangelista Martínez, es uno de ellos, a decir verdad es uno de los 170 favorecidos con un nuevo hogar. Es vecino del municipio de Jiutepec, y es uno de los cientos de morelenses que se quedaron sin casa.
Afuera de su nueva casa, frente a la escuela primaria Justo Sierra, una de las más emblemáticas del municipio, Félix Edmundo recordó que en el momento el temblor, su mayor preocupación no fue su vivienda sino los niños de la primaria: “Pensé que era la hora de salida de la escuela y entonces corrí para ayudarlos. Afortunadamente no hubo nada que lamentar”, relata. Minutos después su familia le señaló que su casa tenía diversas fracturas; de hecho al entrar y revisarla se dio cuenta de que las paredes tronaban. Félix Edmundo sigue con su relato: “Pensé que con unos “cucharazos” de cemento quedaría arreglada, pero al revisarla las autoridades ordenaron deshabitarla… Lo hice con mucha tristeza ya que la casa me la habían dejado mis padres”.
Lo que siguió fue el protocolo de todos los afectados, es decir acercarse al módulo de atención de Unidos por Morelos instalado en zócalo de Jiutepec; entregar sus documentos para acceder al esquema de construcción mediante las fundaciones y… esperar, porque si bien a todos les urge, debe seguirse un orden y tiempo.
Un tiempo que valió la pena: eso lo demuestra Félix Edmundo al ingresar y recorrer su nuevo hogar. Y lo demuestra con el agradecimiento por la labor del gobierno estatal, la de Unidos por Morelos y de la fundación Proviváh, gracia a cuyo esfuerzo en conjunto, “se están recuperando las viviendas en todo el estado”, dice con voz emocionada.
“Volver a tener una casa es una alegría muy grande…de verdad muchas gracias al señor Gobernador, a la gente de Unidos por Morelos y los de la fundación Proviváh porque gracias a todos ellos, hoy puedo decir que la reconstrucción en Morelos es una realidad y la prueba de ello está aquí, es mi nueva casa”, enfatizó Evangelista Martínez.
Es el momento en que Unidos por Morelos ha terminado y entregado 171 viviendas y otras 293 en están en proceso de construcción. Por otra parte se han entregado nueve mil 62 paquetes de materiales de construcción a igual número de familias, para reparar las viviendas calificadas con daño parcial, lo que equivale al 84 por ciento del total de paquetes.
Todo esto perfectamente factible de comprobar. Y lo digo porque no faltan los malintencionados, los que mienten a sabiendas de que están causando daño; los que dicen que el gobierno de Graco Ramírez no ha cumplido con lo prometido a los afectados por el sismo. Se está cumpliendo y día con día se les entregan sus casas a quienes el pasado 19 de septiembre sintieron que con el temblor su vida misma se desmoronaba. Esos seres están muy agradecidos con todos quienes lo han hecho posible.

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