Recuento de daños 19-mayo-2017

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Volviendo al tema de los sindicatos, es del conocimiento público que sus dirigentes se convirtieron en millonarios al amparo de los agremiados. La Jornada reveló los abusos del único líder sin sindicato, Víctor Flores, a quien Ferrocarriles Nacionales le paga 18 millones anuales, por administrar el fideicomiso Ferronales-JUB, creado para pagar las pensiones, del que desaparecieron $13,500 millones.

Aunque el fideicomiso fue liquidado por Hacienda, Flores, cobra cuotas por $600 millones. Otro caso, el de Vinicio Limón, secretario de la CTM Morelos, quien se erige en líder moral en su afán de convertirse en gobernador.

Como secretario de organización del SUTERM, cobra $54, 891 mensuales, más la cuota que paga la CFE a los dirigentes estatales. Según denuncias públicas, Limón circula en Nayarit, Nuevo León, Chiapas, Oaxaca, Edomex, Sonora, Guerrero, Tamaulipas y Veracruz negociando contratos.

Y lo que es una contradicción, entre sus obligaciones en el SUTERM, se encuentra: “Cuidar que sea respetado el derecho de autodeterminación de los trabajadores y sus agrupaciones, exigiendo que en toda ocasión se practique el principio de la democracia sindical”.

El líder de la CTM de Nuevo León, Ismael Flores, reconoció tener un rancho de 30 millones que “paga en abonos”. Según varias fuentes, Flores y su familia se hicieron millonarios con cobros de piso y cuotas ilegales a miles de vendedores de mercados sobre ruedas, taxistas, transportistas y obreros.

Flores era chofer de transporte urbano y hoy es socio con su familia de la inmobiliaria Floresca, Operadora de Turismo de Nuevo león y La Voz de Nuevo León. Deportivo Obrero, Agropecuario del Noreste, Promotora e Impulsora de Espectáculos de Monterrey. Esperamos que la obligada transparencia de los sindicatos exhiba las grandes fortunas de quienes se dicen defensores de los trabajadores.