Ruteros solidarios

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punto y aparte cinta
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En tiempos preelectorales como los que vivimos es difícil sustraerse del acontecer político, pues a diario se presentan novedosas coyunturas de índole nacional, estatal y municipal. Como sucede con esta columna, la mayoría de espacios periodísticos dedicados a analizar la vida pública se saturan con primicias y temas específicos cuyo fin ha sido, es y será encauzar a la opinión pública, de la mejor forma posible, hacia una correcta toma de decisiones en torno a los comicios que se desarrollarán el domingo primero de julio de 2018.

Sin embargo, además de la información política también surgen otras noticias, como la siguiente, la cual tiene para mí especial significado pues demuestra que es posible cambiar y mejorar sustancialmente las condiciones (muchas veces deplorables) de diversos servicios públicos.

En la cuenta de Twitter de David Martínez, secretario de Movilidad y Transporte de Morelos (SMyT), apareció ayer el siguiente mensaje: “Di el banderazo a las primeras unidades de la Ruta 3, las cuales contarán con lugares exclusivos para mujeres, así como los ya establecidos para personas con discapacidad. Son siete unidades nuevas, que proporcionarán el servicio de transporte en la zona metropolitana. Los operadores ya fueron capacitados”.

Desconozco quiénes son los directivos de la Ruta 3, con derroteros en Cuernavaca y algunos municipios aledaños, pero está adherida a la organización Rutas Unidas que preside Aurelio Carmona, quien acompañó a David Martínez y a otros permisionarios durante el banderazo de salida.

El tuit del citado funcionario fue acompañado por cuatro fotografías donde se aprecia la calidad de las nuevas unidades. Nada que ver con muchas de las carcachas que andan circulando por todos lados y que ponen en constante riesgo a los usuarios.

Sí se puede, gentiles lectores. A esta modernización se ha opuesto siempre el eterno dirigente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), Dagoberto Rivera Jaimes, quien lleva más de 20 años obstruyendo el mejoramiento del sector.

Así lo demostró hasta la saciedad en torno al proyecto del Morebús, propugnado por el gobernador Graco Ramírez desde el inicio de su mandato y que no pudo concretarse debido al sismo del 19 de septiembre pasado. El capital que se invertiría para cristalizar ese moderno sistema de transportación colectiva fue dirigido a la reconstrucción de los municipios devastados. Cuando esto trascendió, Dagoberto Rivera se congratuló en alguna declaración periodística.

Con una actitud diametralmente opuesta, los líderes y demás permisionarios de la Ruta 3 de Cuernavaca decidieron arriesgar capitales frescos y adquirieron vehículos dignos de los usuarios.

Dieron un paso importante dentro de un programa de renovación también promovido por el temixquense David Martínez. Así las cosas, la sociedad cuernavacense debería aplaudir esta gran acción, con el deseo de que a la mayor brevedad posible se extienda a todo el parque vehicular.