INDIGNIDAD DEL ALCALDE

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Y lo volvió a hacer. El alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, presentó una nueva constancia de residencia falseada para competir por la gubernatura de Morelos a nombre del Partido Encuentro Social (PES).

Infinidad de ocasiones he presentado el documento que utilizó para registrarse en 2015 ante el Impepac y competir por el cargo donde hoy todavía despacha. Y también he exhibido ya la constancia de residencia que le expidió el secretario del Ayuntamiento, Samuel Sotelo Salgado, donde plasma una nueva mentira: indica que ha vivido desde hace cinco años en la casa ubicada en Paseo Tabachines 115 en el fraccionamiento del mismo nombre.

La que usó en enero de 2015 decía que llevaba viviendo 10 años en la casa de la mamá de los hermanos Roberto y Julio Yáñez Moreno situada en la calle Coyotepec 10 de la colonia San Cristóbal.

Los años se traslapan. No coinciden. Ninguna de las dos constancias de residencia dice la verdad, porque la verdad no existe. Nunca ha existido.

Antes de llegar a Cuernavaca el 13 de enero de 2015, el ex futbolista residía en la casa que rentaba en la calle Puebla Blanca No. 9 Fraccionamiento Lomas de Angelópolis, Cholula, Puebla. Recuerden ustedes que allá y entonces jugaba con el equipo de “La Franja”. Al respecto abundan los testimonios y documentos, entre los cuales destacan sendos oficios dirigidos por la Liga Mexicana de Futbol al Impepac en 2015. Ahí se prueba que Blanco no pudo haber residido en Cuernavaca, pues todo 2014 jugó para el Puebla y estuvo concentrado en esa ciudad.

Es evidente que para conseguir la expedición de la reciente constancia de residencia, entregada para su registro el pasado 12 de marzo, el transa ex futbolista tuvo la ayuda de la propietaria de la casa ubicada en Paseo Tabachines, Esperanza Borbolla, madre de José Luis Gómez Borbolla, presidente estatal del Partido Encuentro Social (PES), el mismo que impuso a Blanco como candidato a la gubernatura por la coalición PES-Morena-PT.

La nueva carta plasma datos falseados, pues indica que Blanco Bravo vive desde hace cinco años en la residencia ubicada en el Paseo de los Tabachines 115, Fraccionamiento Tabachines, Cuernavaca. Esta película ya la vimos en 2015 con los hermanos Yáñez Moreno.

Ante esta nueva etapa defraudadora del todavía alcalde de Cuernavaca, la madrugada del pasado jueves 15 de marzo el Consejo Electoral del Impepac acordó iniciar cuanto antes una minuciosa investigación en torno a la forma en que los ocho candidatos a la gubernatura consiguieron sus constancias de residencia.

Ese órgano rector del proceso electoral de 2018 está integrado por hombres y mujeres cuya inteligencia pretende ofender el ex futbolista y, sobre todo, su eterno manejador José Manuel Sanz. Etcétera, etcétera.

En resumen, no existe ninguna justificación válida para que Cuauhtémoc Blanco aspire a ocupar otro cargo público en Morelos mediante quebrantos constitucionales, mintiendo a la sociedad local y al electorado.

No es posible que pretenda enquistarse en esta entidad cuando a todas luces, como funcionario público, es ilegítimo, y como candidato, es inelegible. Además, sus resultados al frente del Ayuntamiento no son los mejores; las pruebas están a la vista de todos.

Si tuviera dignidad y vergüenza, Cuauhtémoc Blanco debería dejar en paz el proceso electoral, renunciar a la candidatura del PES, terminar su gestión como presidente municipal de Cuernavaca e irse a buscar un mejor futuro dentro del balompié nacional. Mediante argucias legaloides quiere perpetuarse pegado a la ubre oficial.

Hace apenas unas semanas, en un importante programa deportivo, manifestó que su sueño es ser director técnico del equipo América. Ahí es donde debe estar, no en un escenario de mentiras y frecuentes violaciones al marco constitucional.

DE LA QUE ME SALVÉ: ALAZRAKI

A continuación transcribiré íntegra una carta publicada este 17 de marzo por Carlos Alazraki, dirigida a Cuauhtémoc Blanco. Es lapidaria y debería hacer reflexionar al ex seleccionado nacional sobre la necesidad de irse de Morelos lo más pronto posible.

ASÍ ESCRIBIÓ ALAZRAKI

Estimado Cuau:

Aunque nunca le he ido al América, ni le iré, admito que siempre te admiré como jugador. Fuiste un fuera de serie que nos llenaste de muchas satisfacciones durante tu brillante trayectoria. Con la selección fuiste un líder indiscutible que siempre entregó su ciento por ciento para ganar.

En pocas palabras… ¡un ganador!

Hasta aquí los halagos…

Sin embargo, hasta el día de hoy, sigo sin entender por qué te metiste a la política.

Me queda claro que el primer partido que te invitó fue para no perder el registro.

También me queda claro que jamás pensaron que ibas a ganar. Tampoco es secreto que te dieron una lanota para que aceptaras ser su candidato.

Como tampoco nadie duda que, desde que tomaste posesión como alcalde de Cuernavaca, has sido un muñeco de trapo manejado por bastantes fuerzas oscuras.

A mí no me sorprendió para nada cuando se destapó la bronca con tu ex partido.

Es más, estoy convencido de que la culpa la tuvieron las dos partes.

Y ya ves, mi querido amigo, hasta el día de hoy tu bronca aún no ha terminado.

Yo soy chilango y por tanto un observador.

Y como observador que soy, está clarísimo que no tienes ni la más remota idea de lo que es la política.

Amigos míos que viven en Cuernavaca resumen tu labor en tres palabras… “¡Es un desastre!”. Y no lo dudo.

Hace dos meses fui a una boda a Cuernavaca y confirmé ahí lo mismo.

Entonces, mi querido Cuau, te tengo que preguntar: ¿Quién te dijo que podías gobernar un municipio? ¿Quién te aconsejó? ¿Y por qué lo aceptaste?

No te entiendo. Si te hubieras dedicado a entrenar probablemente ahí sí hubieras triunfado.

Aunque tampoco estoy muy seguro… Pero… pudiera ser…

Dime, mi querido Cuau: ¿Acaso no te has dado cuenta de cómo te están usando los políticos?

¿No te dio diarrea antier al ver los noticiarios? Los dirigentes de tu nuevo partido te presumieron como si acabaras de fichar con el Real Madrid.

Tú haciendo el ridículo al ponerte la nueva camiseta como si todavía fueras futbolista.

Luego el presidente de tu nuevo partido gritando, creo que afuera del estadio Azteca, “¡Cuauhtémoc, Cuauhtémoc!” Estuvo patético.

Y ahora parece que también te quieren postular para gobernador de Morelos el próximo año. ¡Qué horror!

¡Cómo te están usando y abusando de ti!

Y lo triste es que ni siquiera te das cuenta.

Sabiendo que no estás calificado para gobernar un estado.

¡Pobre Morelos y pobres morelenses!

Y para terminar: Y aunque te valga, no tienes idea de cómo ha cambiado tu imagen ante mí.

De un ganador a un mediocre. Pero como le digo a mis hijos: “Qué bueno que no somos gringos y qué bueno que no vivimos ahí”.

Pobres gringos que tienen que aguantar a Trump. Y dentro de este contexto te diría que qué bueno no vivir en Cuernavaca y qué bueno que no soy morelense. ¡De la que me salvé!

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