Inicio Morelos Cuernavaca Singular paisaje en Cuernavaca

Singular paisaje en Cuernavaca

86
0

Las barrancas son parte de la imagen urbana en la capital, pero también cuna de diversas especies únicas.

Un elemento característico de Cuernavaca, además de su grandioso clima, su vegetación y su fauna, es su singular paisaje, compuesto por profundas barrancas que cruzan la ciudad.

Las barrancas de Cuernavaca se ubican en la parte centro sur de la provincia fisiográfica denominada Eje o Zona Neovolcánica, y su característica principal reside en el enorme volumen de rocas volcánicas de diversas composiciones, acumuladas desde hace 38 millones de años hasta nuestros días.

En Morelos las barrancas tienen su origen en el período pleistoceno, que se caracterizó por una gran actividad volcánica en el norte de la entidad. Hubo en ese tiempo, hace más de 40 mil años, un gran cataclismo que sacudió esta parte de nuestro país, cuando se formó la cordillera del Ajusco con sus más de 200 cráteres.

A esta zona se le conoce como la sierra del Chichinautzin, donde los basaltos cuaternarios pleistocénicos, con el escurrimiento del agua de norte a sur a través de cientos de años y debido al declive acentuado que caracteriza esta zona, se formaron las barrancas que actualmente tienen comunicación hidrológica con la cuenca del río Balsas.

Cuernavaca cuenta con más de sesenta barrancas, y en ellas existe una fauna potencial de 651 especies, invertebrados, 292 especies de mariposas, un decápodo (cangrejito barranqueño), un pez endémico amenazado, 263 especies de aves, 9 de reptiles, 16 variaciones de anfibios y 69 de mamiferos.

Las barrancas de Ahuatlán, Atzingo, Chalchihuapan, Salto-Chico, San Antón, San Pedro, el Tecolote y Tzompantle son parte de una zona natural protegida, declarada en 2015 y la cual abarca una superficie aproximada de  369.95 hectáreas, esto con el fin de orientar los espacios a las actividades de aprovechamiento sustentable.

Estas son áreas consideradas de gran importancia por concentrar una gran biodiversidad y ecosistemas como bosque de pino, de encino y bosque de “carpinus”, así como manchones de pastizales naturales que constituyen ecosistemas prioritarios para la conservación de la flora y fauna.

Para su conservación es necesario no arrojar basura a las barrancas, llevarla al contenedor o entregarla al camión de la basura, si existe basura que no has generado, recógela y ponla en bolsas. Si es muy abundante o existe algún problema de contaminación en la barranca, debe ser denunciado a las autoridades correspondientes, pues el buen estado de ellas depende en primer lugar de los ciudadanos asentados en el entorno.

NÚMEROS

651 especies invertebrados habitan en las más de 60 barrancas de Cuernavaca

292 especies de mariposas, un decápodo, un pez endémico amenazado son habitantes

2015 las barrancas de Ahuatlán, Atzingo, Chalchihuapan, Salto-Chico, San Antón fueron declarados zonas protegidas

CONTEXTO

Las barrancas de Cuernavaca se ubican en la parte centro sur de la provincia fisiográfica denominada Eje o Zona Neovolcánica, y su característica principal reside en el enorme volumen de rocas volcánicas de diversas composiciones, acumuladas desde hace 38 millones de años hasta nuestros días.

------------------------------------------------------ ---------------------------------------
Loading...
------------------------------------------------------ ---------------------------------------

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here